Un hijo siempre viene… 📱 (con la tecnología bajo el brazo, ya no con el pan)

Un hijo siempre viene… 📱 (con la tecnología bajo el brazo, ya no con el pan)

¿Recuerdas cuando se decía que los bebés nacían con un pan bajo el brazo? Hoy, más bien, parecen venir con una tablet, un celular o un control en la mano. Así es la nueva generación: los nativos digitales.

Fue Marc Prensky, especialista en educación de Estados Unidos, quien acuñó este término para describir a los niños y niñas que nacen y crecen inmersos en la tecnología. Son pequeños que aprenden a deslizar su dedo antes que, a escribir, que encuentran respuestas en Google antes que en los libros y que asumen la conectividad como una extensión natural de su realidad.

¿Cómo piensan los nativos digitales?

¿Cómo piensan los nativos digitales?

Las nuevas generaciones, desde sus primeros años de vida, se ven expuestas a estímulos muy diferentes a los que estábamos acostumbrados; ahora las pantallas de diversos tipos de dispositivos y la interacción virtual cautivan la atención de los más pequeños, lo que genera, según Prensky, una estructura mental diferente a la de sus predecesores, a tal punto que sociólogos y antropólogos los denominan como una generación audiovisual porque este tipo de tecnología les atrae y motiva. ¿Cuáles son las características de quienes hoy asisten a los salones de clases?

5 aspectos clave de los nativos digitales

  1. Cuestionador
  2. Práctico
  3. Multicultural
  4. Adaptable
  5. Conectado

1. CUESTIONADOR

A diferencia de los estudiantes de generaciones anteriores, los nativos digitales son capaces de cuestionar a su docente acerca de la utilidad y oportunidad del contenido que enseña. Y la respuesta a estas preguntas son clave para motivarlo dentro del proceso didáctico.  Es muy común en esta época que inmediatamente después que el profesor anuncia el tema de la clase, la primera pregunta de los alumnos sea: “¿y esto para qué me sirve? o ¿por qué es importante conocer este tema?”. Ante esto, el maestro típicamente responde: “porque nos toca ver esto”, “todo conocimiento ayuda”, “después comprenderás para que te sirve” o, incluso, en ocasiones, los docentes suelen pedir al estudiante que consultó que sea él mismo el que realice una tarea de investigación sobre el tema planteado, lo cual no estaría mal, si el fin de esto fuera incentivar la indagación, pero muchas veces esta acción tiene como objetivo evitar este tipo de cuestionamientos.

Este tipo de actitudes eran bien aceptadas por el alumno del pasado, ya que no tenía otra opción que resignarse a este tipo de respuestas porque el castigo, el miedo y el puntaje era lo que se consideraba debía ser su motivación principal.

¿Qué hacer?

Una respuesta evasiva de parte del docente, le puede transmitir al estudiante la idea de que el maestro mismo no sabe la importancia de lo que imparte, y le genera una actitud displicente, o poca abierta al aprendizaje.

Es importante entender que estas preguntas cuestionadoras del estudiante, no son necesariamente un desafío a la autoridad del docente, sino una expresión cierta de curiosidad y responde a la necesidad de sentirse motivado para adquirir conocimiento, debe parecerle que el tema que va a aprender es interesante, que resuelve algún problema o entender la conexión de este contenido con lo que ha revisado en el pasado o estudiará en el futuro. Si esto se logra, el maestro tiene gran parte de la batalla ganada.


2. PRÁCTICO

Suelen buscar soluciones rápidas y efectivas. Con la tecnología como un aliado, son capaces de resolver problemas, pero necesitan ver un propósito claro en lo que hacen. Esto genera una mentalidad inmediatista, esperan resultados rápidos; la tecnología les ha enseñado que con un clic se puede acceder a todo de manera inmediata y esto moldea sus expectativas en relación a cualquier otro aspecto de la vida.

¿Qué hacer?

El maestro tiene que saber que la tecnología es su aliada y no su enemiga. Por ejemplo, puede usar la estrategia de la clase invertida para que, haciendo uso de los mecanismos de investigación, tales como buscadores e Inteligencia Artificial, el estudiante busque la información base sobre la cual se trabajará posteriormente en el salón de clases.

Tiene que entender que la comprensión, el análisis, la aplicación, la toma de posturas ante un tema o la creación son procesos que demandan tiempo y que deben ser supervisados debidamente por el docente dentro del salón de clases, que es lugar donde realmente debe desarrollarse el aprendizaje significativo.

Es importante que el estudiante sepa que no todo es copy paste y que la investigación es sola la base de la construcción del conocimiento, preparándolos para un futuro en el que la tecnología sea el soporte de las ideas, pero no el pensamiento en sí mismo.


3. MULTICULTURAL

El auge de las telecomunicaciones, prácticamente ha eliminado las fronteras físicas y le ha dado más acceso a interactuar con personas de todo el mundo, apreciando así culturas y puntos de vista diferentes. Su visión es más global.

¿Qué hacer?

El docente puede utilizar la tecnología para enseñar a su estudiante que él también tiene algo que decirle al mundo y no solamente receptar pasivamente información. Puede ser motivante para el alumno generar espacios, por ejemplo, en los que interactúen con sus pares de otros países, conociendo y haciendo conocer su cultura, costumbres, puntos de vista, etc. Además, es importante saber que hay espacios en donde los estudiantes pueden compartir un tema de investigación o, incluso, entrevistar a expertos de cualquier parte del mundo sobre algún aspecto de interés, o hacer ponencias sobre un asunto determinado.

Esta es una importante preparación para un futuro cada vez más globalizado, y en el que el estudiante deberá interactuar con personas de origen diverso, para lo cual es importante tener desarrollado un pensamiento crítico que se genera a partir del contraste de ideas y puntos de vista diferentes.


4. ADAPTABLE

Como la tecnología es cambiante y avanza de forma vertiginosa, los estudiantes del siglo XXI están acostumbrados a los cambios de entorno, formato o canal. Su mente es flexible y curiosa.

Los nativos digitales usan mucho la tecnología, la entienden y la aplican en su día a día. Por lo tanto, es una herramienta que los motiva y los desafía. ¿Por qué no usar estos recursos digitales para generar, por ejemplo, tareas más motivantes? En lugar de la tradicional biografía de Antonio José de Sucre, por qué no intentar que el alumno cree una página de Facebook de este personaje y que vaya haciendo publicaciones de acuerdo a un cierto contexto histórico; o por qué no usar la Inteligencia Artificial para exaltar frases célebres de famosos pensadores a través de vídeos o imágenes, logradas a través de este medio. Las posibilidades son infinitas y los resultados pueden ser asombrosos.

¿Qué hacer?

El maestro, para lograr un acercamiento con el estudiante, debe convertirse en un inmigrante digital y animarse a usar la tecnología y pensar en cómo esta puede convertirse en material didáctico, que genere motivación y que, bien aprovechado, no pierda el aprendizaje esencial que un alumno debe adquirir.
Esto no quiere decir que el maestro dependa exclusivamente de medios tecnológicos para dar su clase y restarle validez a la lectura de textos o a la escritura de ensayos o poemas, entre otras técnicas y medios didácticos, pero sí debe acercarse al uso de estas tecnologías, que además son fáciles de acceder y dominar por el efecto motivante que puede tener en el proceso de aprendizaje.


5.  CONECTADO

El usar constantemente las diversas redes sociales existentes, ha generado en los nativos digitales una nueva forma de interactuar con los demás, generando otras expectativas sociales, algunas de ellas, peligrosas. Nos referimos a esa necesidad de publicar para tener la aprobación de los demás expresadas en likes y no saber cómo relacionarse físicamente con sus pares.

Una alternativa para que el maestro contrarreste esta realidad y ayude a desarrollar habilidades sociales significativas en sus estudiantes es el trabajo colaborativo. No basta con un trabajo grupal de vez en cuando, sino que esta sea una práctica constante; ya que solo de esta forma se puede coadyuvar a generar seres empáticos, solidarios, democráticos y que lideren grupos humanos. Justamente son estas las destrezas que está requiriendo el campo laboral y que sin duda serán altamente demandadas en el futuro.

Para trabajos colaborativos realmente efectivos se recomienda lo siguiente:

  1. Es preferible que se hagan en clase y no fuera de ella.
  2. Los grupos deben ser heterogéneos y formados por el docente, en función a las inteligencias múltiples.
  3. Se deben asignar roles claramente definidos en el desarrollo del trabajo, lo cual permite una calificación individual, evitando el reclamo constante de estudiantes y padres que consideran injusta que se aplique la nota grupal para todos.

El rol del docente: ser un puente entre dos eras

Está claro que el estudiante que está en los salones de clases hoy, no es aquel que estuvo ayer. Por lo tanto, el maestro debe replantear su rol para atender a estos nuevos requerimientos. El conflicto surge cuando a nosotros nos educaron de una manera diferente. Este es el dilema del maestro sánduche: atrapado entre la era industrial (en la que se formó) y la era de la información (en la que enseña).

La mejor ayuda que puede tener el maestro sánduche para mejorar su proceso de enseñanza a los estudiantes que ya vienen “con la tecnología bajo el brazo”, en vez del consabido pan… es conocerlos. En ese sentido, esperamos que estas breves ideas puedan contribuir a la labor que desempeñan.